Huaraches de Yalalag, arte que camina en el extranjero

Las creaciones de Leonel llegaron a EU desde hace un año, gracias a las redes sociales
Este artesano de Yalalag salió de su comunidad para dar a conocer su trabajo, el cual aprendió de sus padres, tíos y abuelos. Fotos: Edwin Hernández / EL UNIVERSAL
14/11/2018
04:05
Ismael García
Santa Lucía del Camino, Oaxaca
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Dice una canción popular que “con zapatos de tacón, las nenas se ven mejor”, pero también con huaraches tradicionales y de tacón. Eso considera Leonel Aquino Álvarez, originario de Villa Hidalgo Yalalag, quien ha innovado en la talabartería. En su comunidad, alrededor de 30%  de los habitantes se dedican a esta actividad, ahí elaboran los huaraches más preciados y  codiciados de esa zona de la Sierra Juárez de Oaxaca.

Pero su pretensión no era quedarse en su pueblo, distante a 104 kilómetros de la capital, donde su familia ya tenía fama; fueron las redes sociales las que se convirtieron en vehículo para que sus productos salieran de Oaxaca y de México.

Ahora, desde hace más de un año, labora en una casa-taller en la colonia Calicanto, de Santa Lucía del Camino, y ya envía los preciados huaraches hasta Los Ángeles, California.

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“Mis abuelos, mis tíos, mis papás se dedican a los huaraches. Salí del pueblo para dar a conocer más mi trabajo, más allá de la  Sierra, ahora mando a Los Ángeles, donde hay varios yalaltecos”, platica.

Yalalag es un antiguo pueblo zapoteca de la Sierra Juárez con más de 2 mil  habitantes, 42.86%  de la población está catalogada por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval)  con grado de marginación muy alto y  28.57% con grado alto. La actividad principal es la agrícola y la artesanal, como la talabartería.

Ahí,  Leonel inició su propia empresa familiar. “Mi trabajo es distinto porque hace unos cuatro años empecé a modificar los diseños tradicionales; ahora hago huaraches de mujer con tacón mediano o grande”, destaca.

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Dice que sus más de 100 diseños propios, para dama y caballero, han llamado la atención; todos se hacen sobre pedido, a la medida y con cuero de alta calidad,  de Michoacán.

Un par de huaraches sencillos cuesta unos 450 pesos, mientras que unos con diseño y manta o tela, entre 600 y 700 pesos; la entrega es en una semana. Hay unos con tela bordada en punto de cruz, que le envían artesanas de Talea de Castro, otra comunidad de la Sierra Juárez.

Para dama, ofrece lo mismo zapatillas de manta en color lila con bordado del hupil, en cualquier número, también trabaja la  manta con un bordado de coralillo sobre cuero negro y tiene un diseño llamado “lichita”, con tiras delgadas; hay otro con  tejidos de punta redonda en color guinda, con planta acojinada en piel y tiras de material tipo gamuza, resistentes.

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Oportunidad digital

La oportunidad de darse a conocer en  México y fuera del país fue a través de las redes sociales, principalmente Facebook,  donde lo contactan y recibe pedidos desde hace dos años.

“Se dio la oportunidad con eso de las redes, unos amigos me ayudaron a subir mis huaraches, donde la gente empezó a interesarse más, ahora mis huaraches ya son reconocidos; tengo desde los tradicionales hasta de tacón que han gustado mucho”, platica.

El sueño de innovar lo llevó a trasladar su oferta a medios digitales y después vivir cerca de la capital del estado, donde ahora cuenta con maquinaria de costura profesional y tres empleados.

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Elabora unos tres pares de huaraches al día, pero éstos requieren ser hormados durante toda una noche, para después darles el acabado final. El trabajo inicia con la medida del pie del cliente, luego el corte de la planta, de cuero grueso; después el acojinado y la costura, para luego ponerle el forro con diseño que se requiera; la mayor parte del trabajo es manual. Tras ello, una costura final de la suela a máquina y el acabado posterior.

El cuero se lo traen de Michoacán, porque éste, a diferencia de los que se curten en las comunidades, ya no trae   olor a res,  que a algunos clientes incomoda; una pieza le cuesta  800 pesos.

Algunos famosos  han comprado sus creaciones, por ejemplo, está terminando unos que pidió el ganador de La Voz México, el tenor oaxaqueño Luis Adrián. También, cuando la Banda MS estuvo en Oaxaca, uno de sus miembros adquirió su par.

Un ganadero del estado de Guerrero se volvió su cliente predilecto y ha encargado varios pares. Ahora, Huarachería Aquino alista pedidos a la Ciudad de México, Morelos, Guadalajara y  Tijuana, entre otros.

 

 

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