UABJO, en alerta por la disputa de porros

Universidad presenta denuncia ante fiscalía por violencia al interior de la institución; aún no hay avances

Foto: Edwin Hernández / EL UNIVERSAL
Estatal 29/08/2017 10:24 Juan Carlos Zavala Oaxaca Actualizada 10:24

La mañana del martes de 22 de agosto Alfonso Ortíz recibió un disparo en la pierna mientras se encontraba en las instalaciones de la Facultad de Medicina y Cirugía de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca. Aunque Alfonso  se desempeña como bibliotecario de dicho reciento, también se le identifica como un líder porril bajo el alías de El Crosty. Según los reportes policiales, un grupo de porros encapuchados ingresó a la institución para saldar cuentas con él. No es el único caso de este tipo en la institución.

Actualmente, la universidad está inmersa en una disputa por la posesión  de espacios en las distintas unidades académicas, confrontación que ha desencadenado una serie de agresiones y actos “porriles” en las instalaciones, reconoció a EL UNIVERSAL el rector Eduardo Bautista Martínez.

De acuerdo con el rector, desde hace dos meses la UABJO presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado (FGE) por estos hechos, pero a la fecha no hay un sólo avance en las indagatorias, pues aunque se han aportado pruebas, el fiscal ha respondido que necesita evidencias o testimonios de las víctimas para actuar contra los responsables.

 “Le he insistido al señor fiscal que la universidad está aportando las evidencias como debe ser, pero esperamos también el respaldo de la fiscalía en el cumplimiento de trabajo que le corresponde”, afirma.

Grupos privilegiados

Los “porros”, como se conoce a los integrantes de organizaciones utilizadas con fines de confrontación o para generar violencia a favor de determinados grupos, han encontrado en la UABJO las condiciones necesarias para tomar el control de la institución, de acuerdo con una serie de testimonios recopilados.

“En la UABJO son dos los líderes  principales, los que tienen contacto directo con los funcionarios, los demás son los que están atrás de ellos”, explica en entrevista un integrante de grupos porriles que pidió omitir sus datos por seguridad.

Estos dos líderes, explica, tienen relación con los partidos políticos, en particular con el PRD y Morena, o  con el PRI. Los jóvenes entrevistados coniciden en señalar a Francisco Velásquez Rodríguez, alias El Sonrics, como uno de los dos principales líderes que controlan el “porrismo”.

Él es fundador de la organización Frente de Estudiantes, Catedráticos y Administrativos (FECA) y funcionario de la Facultad de Derecho.

Según los testimonios, El Sonrics trabaja directamente con el ex rector de la UABJO, Abraham Martínez Alavés, quien a su vez es creador del Sindicato Único de Maestros (Suma), padre también del ex rector Eduardo Martínez Helmes y ahora miembro de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena). Anteriormente ambos estaban ligados con el Partido de la Revolución Democrática.

El segun líder identificado por los testimonios es Alejandro Velasco Núñez, alias El Perro. Es creador del Frente Estudiantil Universitario (FEU) y, según datos oficiales, ha sido detenido en dos ocasiones: la primera de ellas en el año 2013, cuando junto con otros pretendió robar urnas electorales en el municipio de Santa Lucía del Camino para supuestamente favorecer al Partido Revolucionario Institucional y la segunda en el año 2015, acusado de lesiones.

Los entrevistados afirman que El Perro se vincula directamente con Enrique Martínez Martínez, ex funcionario en la UABJO, ex candidato a rector, ex candidato a diputado local por el Partido del Trabajo (PT), actual funcionario de la Secretaría de Salud de Oaxaca y jefe político del secretario de Administración de la casa de estudios, Taurino Sosa Velasco.

El financiamiento

Cada año a los grupos porriles se les otorgan espacios dentro de las diferentes unidades académicas, los cuales pueden comercializar a aquellos aspirantes que no pasaron el examen de admisión. Un espacio en la Facultad de Medicina, por ejemplo, puede llegar a costar más de 100 mil pesos y en otros el costo varía entre los 50 mil y 80 mil pesos.

El rector Eduardo Bautista aseguró en entrevista que en el reciente ciclo escolar se cedieron espacios a diversas organizaciones “estudiantiles” en coordinación con la dirección de las unidades académicas; pero no precisó cuántos, pues afirmó que  “en este momento no tengo un balance exacto de lo que se ha cedido”.

Cuando se le cuestionó si la universidad no contribuía con la violencia,  con el hecho de dar esos espacios,  negó que los haya cedido para después afirmar que era una práctica que estaba “menguando”.

Del mismo modo, señalan los entrevistados, los “porros” comercian con calificaciones o usan estas para hacerse de apoyos de algunos estudiantes. Es decir, si algún grupo porril requiere de mayor número de integrantes, los universitarios se unen a cambio de obtener buenas notas.

Al respecto el rector afirmó  que no se ha interrumpido el diálogo con las distintas organizaciones que operan en el interior de la casa de estudios.

“No estamos dispuestos a aceptar más”, sentenció, “el amago y la práctica de tomas constantes de las instalaciones. Esto es un delito, se está despojando a la universidad de su patrimonio”. El rector expresa que si se están cometiendo delitos del fuero común, estos deben ser sancionados y castigados por la Fiscalía”.

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